viernes, 11 de enero de 2008

HOMENAJE DE LOS TRABAJADORES SOCIALES: CELIA MULTIPLICADA

“Celia era y será siempre para todos sus compañeros,

la fibra más íntima y querida de la Revolución Cubana;

la más entrañable de nuestras hermanas.

La más autóctona flor de la Revolución”.

Armando Hart Dávalos

Al pie del monumento erigido a su memoria en el Parque Lenin de La Habana, han querido los participantes en la primera reunión nacional del Programa de Trabajadores Sociales, depositar sus ramos de mariposas blancas como tributo y compromiso con quien fuera ejemplo de entrega a la Revolución, amor y dedicación por el pueblo, y lealtad sin límites a Fidel: la inolvidable Celia Sánchez Manduley.

A 28 años de su siembra fecunda en el alma del pueblo cubano, Celia se erige en símbolo y paradigma para las nuevas generaciones que deben aprender en el estudio de su vida, la concreción práctica de aquella “utilidad de la virtud” proclamada por José Martí, donde la sencillez es la grandeza y ser útil vale más que ser príncipe.

No es casual que este ejército de trabajadores sociales, compuesto por más de 42 mil miembros, en casi un 75 % mujeres, haya escogido este lugar sagrado de la patria para iniciar un año de labor en el que se propone “trabajar duro”, como convocó Raúl en su discurso en la Asamblea Nacional del Poder Popular.

En el empeño de ser útiles a la Revolución, de trabajar con eficiencia y eficacia, de rendir el máximo en cualquier tarea, de tener en cuenta los más mínimos detalles de cada situación analizada, de ser fieles a la verdad, de responder a las preocupaciones de la gente, de preocuparse y ocuparse de los problemas del pueblo como de problemas propios, en todo eso grande y sublime que hacen posible una patria feliz, encuentran los trabajadores sociales un paradigma en Celia.

Por ello uno de los principales empeños de esta fuerza joven para el año 2008, es alcanzar niveles superiores de organización, que les permitan dar respuestas mucho más efectivas e inmediatas a las numerosas tareas que tienen encomendadas y a otras que puedan surgir. Asimismo, la capacitación de sus miembros para cada tarea, y la superación política e ideológica basada en la formación de los valores fundamentales que han hecho posible a la nación cubana, están entre las prioridades de trabajo.

En este sencillo y profundo homenaje de los trabajadores sociales, como en el que le rinden los Instructores de Arte, los Maestros Emergentes, los Profesores Generales Integrales…en fin, la juventud cubana en el año 50 de la Revolución, Celia se multiplica y se agiganta como un inmenso e invulnerable escudo que con la pureza inmaculada de su patriotismo, conjura los peligros perennes que amenazan a Cuba.