jueves, 12 de julio de 2007

MARTÍ VIVO Y ACTUANTE

Ha concluido hace unas horas en La Habana, el XXXIII Seminario Nacional Juvenil de Estudios Martianos. Desde el 8 de octubre del 2006 hasta este día un total de 18 000 ponencias, pinturas, esculturas, danzas, obras de teatro, canciones y obras audio visuales fueron presentadas y debatidas en los niveles de base, municipio, provincia y nación.

Más de 118 000 niños, adolescentes, jóvenes y adultos se vieron involucrados en estos seminarios como ponentes, jurados, asesores, organizadores, etc. Maestros, bibliotecarios, auxiliares pedagógicas, padres, abuelos y familiares y amigos contribuyeron a que esta fiesta del saber, la cultura y el amor fuera posible. A ellos nuestro agradecimiento y felicitaciones.

Se cumplen ya 35 años desde el surgimiento de estos eventos en enero de 1972. Entonces la necesidad de rescatar el verdadero pensamiento de José Martí y divulgarlo entre el pueblo y darlo a conocer al mundo, fue la premisa de aquel alumbramiento.

Grandes batallas de ideas libraron nuestros jóvenes martianos desde los Seminarios contra los que pretendieron tergiversar las ideas del Apóstol para emplearlas contra la Revolución. Luego fueron las luchas en el plano filosófico, para intentar oponer el ideario martiano al pensamiento marxista, basándose en descontextualizaciones y amputaciones vergonzosas del textos martianos sobre Marx y las ideas socialistas.

Ahora pasaron los corifeos de la anti-Cuba a un plano más vergonzozo aún: atacar para intentar destruir la memoria de nuestro hombre mayor, aquel a quien Gabriela Mistral llamó "el hombre más puro de la raza" y "nuestro supremo varón literario". Ni siquiera los dos asesinos más grandes del período republicano osaron atacar la figura de Martí. Antes la ensalzaron y en su nombre pretendían legitimar las barbaridades que contra el pueblo cometían para satisfacer intereses mezquinos y privados.

Sin embargo, los cubanos de la isla han crecido bastante en términos culturales, y los que por una u otra razón emigraron solo de la tierra y no del alma cubana, les han salido al paso a estos nuevos y viejos "alquilones". José Martí resume en su vida y en su obra las más altas aspiraciones del género humano, basadas en la felicidad de todos los hombres de la tierra y en el goce pleno de sus facultades, extendiendo los límites de su derecho y de su bienestar hasta allí donde comienza el derecho y el bienestar de otro hombre.

Han divulgado a los cuatro vientos gracias a las "bondades" de los que pretenden ahogar en sangre, sufrimiento y hambre al pueblo donde nacieron, que las nuevas generaciones de cubanos rechazamos estudiar al Maestro. Nunca se vio blasfemia mayor. Porque muchos de los mismos que esto dicen, aprendieron a cantar cada mañana en la escuela que les fue regalada, frente a su imagen al pie de la bandera, el Himno de Bayamo, ese que dice que "la patria os contempla orgullosa", que "morir por la patria es vivir".

Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver. Nosotros seguiremos reuniendo cada año, como desde hace 35, a decenas de miles de niños, adolescentes y jóvenes para hablar y aprender, para beber en la fuente de espiritualidad inagotable que es su vida, los antídotos imprescindibles que impedirán mañana que seamos Iscariotes de esta Cuba infinita que ama y sueña con un mundo de paz para todos los hombres de la tierra, y trabaja cada día para hacerlo posible mientras a la humanidad le quede tiempo.